Recientemente, el PCE en Canarias
ha celebrado una de sus habituales reuniones con la visita de sus dirigentes
metropolitanos para relanzar su opción electoral, IUC.
Ese "Partido Comunista de Canarias",
que ha abandonado las señas de identidad comunistas y la organización,
y lo de canario en la práctica política lo expresa adoptando
tímidamente la bandera con las siete estrellas, no es, ni puede
ser el partido de los comunistas canarios.
No lo es porque es un apédice del
PCE, no lo puede ser porque no hay voluntad de impulsar un proyecto de
transformación en Canarias y no aborda la lucha por la liberación
nacional, siendo mas una pose "progre" que una opción política
revolucionaria.
A parte de estas cuestiones de fondo, está
formado salvo excepciones que confirman la regla, por los que apoyaron
sin fisuras al clan dirigente pequeño burgués de los Mauricios
y compañía hasta el pacto con AIC, y se agrupan bajo las
siglas PCC más por una cuestión sentimental y de fidelidad
personal, y de rechazo a los anteriores líderes (a los que consideraban
"políticos de mayor talla de Canarias") que por considerar a esa
organización un medio propicio para lucha revolucionaria, a la que
de hecho han renunciado, sirviendo IUC para hacer llamamientos a la unidad
con el centrismo del PSC-PSOE, y de trampolín a algún avispado
que se pasa a ese partido al ver sus expectativas personales frustradas.
El relanzamiento anunciado de ese partido
lo veremos en la profusión de comunicados, banderolas en cualquier
acto al que se apunten y en general en un activismo enfocado a los mass-media,
y un toque de color "canarista", pues no van a tocarlos débiles
equilibrios en CCOO y las extrañas alianzas que mantienen con ex-compañeros
de ICAN, ni van a ser consecuentes con la realidad canaria.
Debemos estar atentos a estas y otras operaciones
de márketin, explicando las limitaciones y dependencias de su discurso
allí donde intenten medrar en el MNP canario, y como comunistas
tener claro que nuestra organización se está gestando a partir
del esfuerzo colectivo de quienes desde distintos frentes abogamos por
su plasmación organizativa a medio plazo.
Esperamos que los comunistas establezcan cuáles
son las posiciones revolucionarias y actúen en consecuencia, abandonando
las organizaciones sucursalistas que dizfrazan su chovinismo en alusiones
grandilocuentes al internacionalismo.
No al sucursalismo, por la reconstrucción
de la organización revolucionaria de los comunistas canarios.